La Biblioteca de Venus
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No soy astróloga.
Y creo que nunca obtendré ese título en una escuela.
Igual que tampoco tengo el título de fotógrafa.
Mi camino siempre ha sido otro:
observar,
practicar,
equivocarme,
volver a mirar
y aprender desde la experiencia vivida.Tampoco pretendo ofrecer una lectura definitiva sobre Venus, ni sustituir el trabajo de las muchas personas que han dedicado su vida a estudiar sus símbolos, sus ciclos y sus múltiples tradiciones.
Lo que encontrarás aquí nace de otro lugar.
De años observando cómo las mujeres crean, construyen, aman, sostienen, materializan y habitan sus diosas, sus obras y sus templos. De años leyendo y estudiando de forma autodidacta la astrología desde la fascinación, a temporadas escuchando a maestras y autores que me ayudaron a ampliar la mirada. Y, sobre todo, de años sintiendo cómo Venus insistía en aparecer una y otra vez bajo formas distintas, hasta que, tras ciclar un ascenso de Venus, terminó convirtiéndose en una de las preguntas más vivas de mi propio camino.
No pretendo escribir para enseñar una verdad absoluta.
Escribo para compartir una honda investigación viva en mí.
Una contemplación.
Una conversación abierta con una inteligencia que siento mucho más antigua y mucho más vasta que cualquiera de nosotras, pero que su vez está dentro de nosotras.
Si estas palabras logran abrir una percepción nueva, recordar algo olvidado o ayudarte a mirar tu propia experiencia desde otro lugar, entonces habrán cumplido su propósito.
Con gratitud hacia quienes mantuvieron viva esta llama hasta que llegó a mi corazón.
I.
¿Y si la forma en que construyes tu obra viva y tu templo estuviera íntimamente relacionada con la forma en que Venus desea vivirse a través de ti?
II.
🌹
Algunas de las preguntas más importantes de esta biblioteca no han nacido aquí.
Han llegado a través de las mujeres que la habitan.
Si algo se mueve mientras escuchas, puedes responder a cualquier Pulso.
Quizá también forme parte de la investigación.
Existen múltiples formas de crear una obra viva y su templo.
Algunas florecen como jardines.
Otras como ríos.
Otras como fuegos.
Otras como cielos abiertos.