Hace 11 años viví uno de los momentos más poderosos de mi vida.
El nacimiento de mi segunda hija, en casa, en nuestro hogar, rodeada de amor, confianza y fuerza.
Fue mi primer parto en casa, y una experiencia que me transformó profundamente, como mujer y como madre.
Un antes y un después.
Ese día comprendí, en mi propio cuerpo, la fuerza de la vida.
La capacidad que tenemos las mujeres de atravesar el miedo, sostener la intensidad y abrirnos al misterio.
Este vídeo no es solo un recuerdo.
Es un portal.
Un recordatorio de todo lo que somos capaces de crear, de sostener y de traer al mundo, con tanto amor, cuando confiamos en nuestra sabiduría más profunda.
Lo comparto aquí para quien sienta verlo, recordarlo o inspirarse.
Y para recordar que la vida siempre encuentra el camino.
Con amor,
Pau