Aquello que antes nos representaba...
sentimos que comienza a quedarse pequeño.

Porque ya no habitamos la misma piel.

La Obra ha seguido creciendo.

Y ahora necesita un cuerpo capaz de sostener su verdadera dimensión.

Sentimos que las imágenes pertenecen a otra etapa.

La comunicación habla un lenguaje antiguo.

La web todavía sostiene una identidad que ya ha sido atravesada.

Incluso los espacios...
los objetos...
los colores...
los paisajes...
empiezan a pedir otra cosa.

Ojo, no por estética.

Por verdad.